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Seres cómodos: son personas cuya pereza abarca todo. No dicen burradas por maldad necesariamente, sino por desinformación. Ellos escuchan lo que dicen los medios masivos de comunicación de su país y no se plantean que sólo citan una fuente, que no le dan importancia a delitos graves, que les ocultan información, incluso que después de haber tenido que reconocer que informaron basándose en una mentira sigan usando la misma fuente de la mentira… Simplemente es más cómodo creer todo lo que le digan que entrar a buscar en Internet más fuentes de información. No importa que les muestres pruebas de que le están mintiendo, es mucho trabajo hacer clic en un enlace.

Seres emocionales: cuando alguien pasa todo por la emoción y eso le ayuda a reafirmarse a sí mismo como un ser bueno y espiritual, tratar de utilizar el cerebro es un riesgo muy grande. Podría resultar en una baja autoestima que tratan de evitar posicionándose a sí mismos como superiores moralmente al resto. Son mejores porque se conmueven con las imágenes que les muestran, no tiene la menor importancia si son generadas por una IA, si son montajes, si son malas actuaciones… No importa, lo importante es que los conmuevan. No toman posición a favor o en contra de unos o de otros. Ellos están a favor incluso de los malvados porque pobrecitos…

Seres malvados: tienen algo en común con los cómodos, y es que no van a ir a buscar información extra aunque les pongas el enlace. Su maldad parte de estar invadidos por el odio, así que sólo creerán la información que respalde y ayude a acrecentar ese sentimiento tan negativo y destructivo para ellos y para los demás. Apoyarán a los malvados porque se sienten identificados con ellos y odiarán a cualquiera que los combata e intente ponerles freno. No se conmueve con las víctimas de la maldad, en realidad con ninguna víctima. Sólo les importarán en tanto les sirvan a su narrativa. No saben lo que es la empatía, nunca la experimentaron y sin embargo son capaces de exigirlas sobre sí mismos.

Sin duda que hay más seres identificables, pero eso son los más comunes. A veces creo que salvo en el último caso, vale la pena intentar que salgan de esa pereza. Había una época que lo intentaba incluso con los malvados. Ya aprendí que es tirarle perlas a los chanchos. Es un desgaste emocional muy grande y cuando estás en medio de una situación difícil tu fortaleza emocional no está en condiciones de enfrentar algo así. Cuando me tomo el trabajo de responderles, es como un ejercicio mental y de descarga. Pero ya no espero ningún resultado positivo. Mayormente bloqueo. Y es lo que les aconsejo hacer a todos los que no quieren tener que lidiar con semejantes individuos. Todavía quedan personas desinformadas que les creen a los medios de comunicación sólo por ingenuidad, pero cuando les compartís otras fuentes o les contás lo que vos misma sabés por experiencia personal no se cierran y por lo menos dudan de la información recibida previamente. Por esa gente sí vale la pena seguir en la lucha de continuar informando. Hay mucha maldad en el mundo, pero todavía queda gente buena.

Aún tengo la esperanza de que pronto la luz venza a la obscuridad, mental y espiritual.