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FILOIDEAS

~ Mis opiniones, ideas y cuentos escritos en Israel

FILOIDEAS

Publicaciones de la categoría: Cuentos Breves

DE LA RISA AL DOLOR…

26 miércoles Nov 2014

Posted by cindyisrael in Cuentos Breves

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Etiquetas

cámara de fotos, cuento breve, drama, hombre, mano, transformación

     Había una vez un hombre. Un día, mientras estaba en su oficina, notó que la mano derecha no le respondía y se asustó mucho. Todo comenzó con una picazón insoportable. No encontraba manera de rascarse. Desesperado miraba a todos lados con miedo a ser observado y que alguien se diera cuenta. Entonces descubrió que su modo de mirar había cambiado, ahora notaba cosas que nunca antes había observado. De golpe, la picazón se transformó en rigidez y una angustia muy grande lo invadió. Miraba su mano, observaba todo y el susto aumentaba. Repentinamente su mano tomó un color negro muy obscuro y se sorprendió. No pasó mucho tiempo hasta que noto que su mano se volvía de un material plástico muy resistente. Se metió la mano en el bolsillo desesperado, se dirigió a la oficina de su jefe y le pidió retirarse más temprano por motivos de salud. Tomó un taxi, seguro de que era peligroso intentar manejar en ese estado. Cuando llegó a su casa se apresuró a retirar la mano del bolsillo, le abultaba muchísimo y le molestaba. En el trascurso del viaje había sentido el crecimiento de su mano. Lo que nunca imaginó es que se habría transformado en una CÁMARA DE FOTOS. Impresionado como estaba se la examinaba una y otra vez, curioso, asustado, sorprendido. A medida que pasaban los minutos la cámara se iba auto completando hasta no tener qué envidiarle nada a las mejores del mercado. Sintió de repente que debía hacer algo, sin duda se había transformado en alguien muy peculiar y tenía que poder sacar ventaja de ello. Se anotó en un curso de fotografía. Al principio el profesor y sus compañeros se quedaron pasmados sin saber qué pensar o cómo reaccionar. Pasaron del estupor a la admiración al ver la maravillosa cámara que era su antigua mano y poco a poco se fueron acostumbrando a él. Aprendió a sacarle todo el partido posible y se transformó en un gran fotógrafo. No había exposición fotográfica en la que no hubieran fotos suyas, en la oficina lo cambiaron de sección y lo trasladaron a la de promoción y prensa. Se editaron libros con sus fotos y los periódicos se peleaban por tener fotos suyas. Los científicos insistían en querer estudiarlo, pero él se negaba asustado de que pudieran desmantelarle y arruinarle la cámara. Su vida había cambiado por completo y aunque en ocasiones sentía la necesidad de su mano, era un hombre tan feliz como no había sido nunca antes. Un día tuvo un accidente de tránsito y quedó en estado muy grave. El accidente había arruinado la cámara, la cual fue atrofiándose poco a poco hasta retrotraerse a su estado natural de mano. Nadie podía entender el fenómeno que había acaecido. Pero eso ya no importaba, cuando le dieron el alta era el hombre más triste del universo y nunca más volvió a sonreír.

mano

© Todos los derechos reservados.-

 

28 de julio del 2010

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SILENCIO ROTO

26 miércoles Nov 2014

Posted by cindyisrael in Cuentos Breves

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Etiquetas

cuento breve, guitarra, literatura, música, partituras, piano, silencio, silencio roto

Había una vez el silencio. Pero no cualquier silencio. Un silencio profundo, intenso, enorme. De tal magnitud que penetraba por los huesos, las venas, las arterias hasta alojarse perpetuamente en el corazón de cada ser vivo. Tan inmenso era que causaba dolor. Nadie era capaz de abrir la boca ni para comer ni para suspirar. Los cuerpos estaban inmóviles por la rigidez causada por el dolor que producía el silencio. Nadie era capaz de elaborar una solución, ya que nadie podía ni moverse ni discutir el tema. La gente y los animales empezaban a sufrir desnutrición y esto traía aparejada debilidad que causaba a su vez otras enfermedades. Pensar, aunque con sufrimiento, sí podían. Eso hizo que después de mucho tratar de descubrir lo que había pasado, la gente llegará a ver con claridad la respuesta. Los músicos del mundo, cansados del robo de sus obras, dejaron de componer. La gente utilizaba Internet no ya como una herramienta útil en su trabajo o su vida social, sino como una herramienta para bajarse su música preferida y hasta podía escucharla en Internet mismo. Las compañías productoras, viendo que por esta causa las ventas habían bajado muchísimo, dejaron de producir. La gente escuchaba una y otra vez los CDs y cintas que tenían, hasta arruinarlos. No había material nuevo que comprar y todo lo que estaba en Internet ya era viejo y tan escuchado que poco a poco la gente se fue cansando y dejó de escuchar música. Los canales y programas de video clip al no tener material nuevo para trasmitir ni disqueras que quisieran publicitar debieron cambiar el rubro. Algo parecido pasó con la radio, donde sólo se escuchaba ya las noticias y los partidos de fútbol. La gente no llamaba a la radio porque no tenían temas que quisieran pedir y dejaron de pasarse los Top 10. La falta de música fue creando el silencio y secando las almas. La situación era desesperante y sin salida posible si no fuera por una guitarra. La guitarra se sentía cansada y dolorida, harta de estar en un rincón sin poder sonar. Veía como su propietario se iba apagando poco a poco y su madera comenzó a traspirar con lágrimas de tristeza. Decidió que debía ser capaz de algo imposible, era un objeto, sin pies para colmo, sin embargo estaba decidida a intentarlo. De una manera que hasta para ella hoy resulta misteriosa, se encaramó al piano enfundado de la sala. Le hablo desde su corazón de madera, el piano escuchaba y lloraba también de pena. Si la guitarra había podido llegar hasta él, él debía ser capaz también de algún milagro. Y así, enfundado y cerrado como estaba, empezó a sonar junto con la guitarra, un dúo hermoso con una melodía completamente nueva e inventada por ellos. Su sonido empezó a penetrar paredes, muebles, traspasó calles e inundó las almas de quienes hasta el momento habían estado inmóviles. La gente comenzó a sonreír primero, a levantarse después, a bailar, a cantar, a alimentarse. Ese día fue una fiesta a nivel mundial. Los sitios de Internet comenzaron a mejorar sus sistemas de seguridad, los músicos empezaron a componer nuevamente y las compañías disqueras se decidieron a grabar, pues la gente volvió a comprar su música favorita. Desde entonces, el silencio fue roto y nunca más causó un dolor tan profundo.

© Todos los derechos reservados.-

2 de julio del 2010

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